Un Buen Calzado


Hablemos sobre las características del calzado:

- ¿COMO DEBE SER EL CALZADO PARA NIÑOS ?

Los calzados para niños: Los pies de los niños, principalmente en los primeros años de crecimiento, están formados por cartílagos que le permiten adaptarse al medio en el que habitan, esa estructura flexible que con el transcurso de los años se ira transformando en una estructura ósea necesita desarrollarse en un medio lo más natural posible. Naturalmente el hombre debería andar descalzo, por lo que los calzados en las fases de desarrollo del pie deben ser flexibles y planos y que le otorguen al pie la libertad suficientemente para permitir la libre flexión, extensión y separación de los dedos, no deben ser calzados apretados o ceñidos al pie del niño. Es muy importante NO confundir el calzado anatómico con el calzado ortopédico.

- CALZADO ANATOMICO

Por calzado anatómico se debe entender a aquel que acomoda el pie, respetando sus formas naturales. Debe poseer suela flexible y plantilla plana para dejar el pie a gusto, como si estuviese descalzo. Elevaciones en la platilla son innecesarias, porque el arco en la planta de los pies de los niños se forma naturalmente. En contraposición, el calzado ortopédico, es hecho solo sobre medida, por indicación médica, para personas que tienen problemas en los pies. Por lo tanto, como su definición lo indica, no existen calzados ortopédicos producidos en escala industrial. La confusión es muy común ya que existe la creencia de que un buen calzado es aquel que cuenta con las características del calzado ortopédico y muchas veces esto es reforzado por empresas que pretenden diferenciar su producto incluyendo en sus calzados elementos innecesarios y hasta perjudiciales para los pies de los niños.

- CONTROL DE CRECIMIENTO

El pie del niño se encuentra en constante desarrollo, por lo que el mismo debe ser periódicamente controlado para evitar que calzados demasiado ajustados generen problemas en los pies de nuestros niños. Es poco probable que detectemos un zapato pequeño por síntomas de dolor en los niños ya que el pie en los primeros años esta compuesto por pocos huesos y una mayor parte de cartílagos, esta flexibilidad para el desarrollo impide que el niño sienta dolor si el zapato es muy apretado. Para facilitar el control del crecimiento IBEX pone a su disposición el "medidor de piecito" que le permitirá seleccionar la medida adecuada para su niño. Recuerde que deberá existir un espacio libre de aproximadamente 1cm entre los deditos y la puntera de la zapatilla.

- CRECIMIENTO DEL PIE

El pie del niño se encuentra, dentro de los primeros años de vida, en permanente desarrollo, experimentando una variación radical hasta los 6 años. La estructura dentro de los primeros años es básicamente de cartílagos, que le dan mayor flexibilidad, esta estructura cambiará a lo largo del crecimiento al legar a los tres años la mayoría de los cartílagos se habrán transformado en huesos, al llegar a los 6 años todos los cartílagos serán huesos pero es sólo entre los 21 y 25 años de edad, en el proceso final de crecimiento, cuando el pie adquiere la forma ósea definitiva.
Hasta el año de edad los pies son de contornos redondeados y relativamente anchos, en la zona donde en el futuro se desarrollará el arco se encuentra un tejido grasoso que genera una planta del pie plana. En esta etapa el pie del bebe es bastante frágil, con ligamentos flojos y elásticos que le brindan la pie una movilidad y flexibilidad importante. En esta etapa la mayoría de los niños necesita cambiar de calzado cada dos meses, mientras que el los dieciocho meses siguientes ese lapso se extiende a cada trimestre, aproximadamente. A partir de los tres años la tasa de crecimiento del pie se vuelve más lenta, por lo que la tasa de cambio se extiende a más de 4 meses. La variación del tamaño del pie se experimenta principalmente en el largo del pie, mientras que el ancho no varía significativamente, un calzado con un exceso a lo ancho no ocasionará ningún problema si el elemento de fijación del calzado mantiene el mismo bien ajustado.

- ELEGIR UN BUEN CALZADO:

Al elegir el calzado de nuestros niños debe ir mucho más allá de una razón estética, además de ella debe estar presente la calidad y comodidad del pie.
Al comenzar la búsqueda de un calzado debemos buscar en el vendedor un asesor para evacuar nuestras dudas y buscar aquel calzado que mejor se adecue al pie de nuestro niño. Es preferible esperar unos días que llevar un calzado pequeño "pero no tanto" o grande "total en unos meses le crece el pie", el afán de la venta no puede atentar contra la salud de los niños.
Junto al vendedor usted deberá comprobar cinco puntos básicos:
- Largo total: Se debe presionar la punta del calzado a tal fin de encontrar la punta del dedo gordo, ésta debe estar aproximadamente a un centímetro de la punta, ante una diferencia mayor o menor se deberá probar con una calzado más grande o más pequeño respectivamente.
- Ajuste del talón: El espacio entre el pie y el zapato debe ser el adecuado, debe estar justo pero no apretado. Para comprobarlo presione ambos lados del talón con los dedos un par de veces para detectar el espacio existente.
- Empeine: Una medida importante es el espacio entre el zapato y el empeine, ya que la altura de este difiere bastante entre los niños. Para lograr una medida de ello se deben introducir los dedos entre el empeine y el zapato, con la palma de la mano hacia arriba, y con ello podrá distinguir fácilmente entre un zapato apretado con otro que no lo es.
- Flexión de la falange: Para tomar esta medida deberá presionar el pie del niño a la altura de la articulación de la falange del dedo gordo, la curvatura de la suela en su parte más ancha debe coincidir con la posición de la articulación.
- Posición del tobillo:
 debe evitar que la orilla del calzado toque o quede parcialmente sobre el tobillo del niño, por lo que deberá recorrer la orilla por debajo del tobillo, comprobando que exista un pequeño espacio entre ambos.
Controlando estas cinco medidas básicas usted podrá comprobar un correcto ajuste del calzado, y recuerde que es preferible un ajuste adecuado a un calzado muy bonito pero que no es confortable para el pie de su niño.

- PREGUNTAS FRECUENTES:

 

¿Es lo mismo calzado anatómico que calzado ortopédico?
 RESPUESTA: Calzado anatómico es aquel que acomoda el pie, respetando sus formas naturales, en contraposición, el calzado ortopédico, es hecho solo sobre medida, por indicación médica, para personas que tienen problemas en los pies. 

¿El calzado debe tener sobre elevación en el arco del pie?
 RESPUESTA: No, la zona del arco del pie debe permanecer libre. Los rellenos y volúmenes muchas veces encontrados en las platillas de los zapatitos (que corresponden a la parte interna de la suela) deben ser utilizados sólo si el médico especialista lo ha indicado. Si bien no existe evidencia sobre deformación los pies en crecimiento, el mal uso de arco puede generar molestias o daños a los niños.

¿Cada cuanto cambia la medida del pie de mi niño?
 RESPUESTA: La tasa de crecimiento del pie del niño es alta al comienzo y va disminuyendo a medida del transcurso de los primeros años, dentro del primer año el calzado debe ser cambiado, en promedio, cada dos meses, desde el año hasta los dos años y medios la necesidad es cada tres meses, a partir de los tres años el cambio es necesario cada cuatro meses. No obstante estas son tasas medias, por lo que un niño puede variar en más o en menos por lo que es necesario controlar periódicamente la medida del pie de nuestros niños.